Carmen Matilla: “He visto lo que es el cristianismo en estado puro”

La comunidad misionera de San Pablo Apósto contribuye en el desarrollo de Turkana

Sandra Salmerón i Mariona Alcubierre

Con el objetivo de complementar nuestro proyecto sobre la pobreza, hemos realizado una entrevista a Carmen Matilla, colaboradora de la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol, dado que su misión es potenciar el espíritu misionero para poder ayudar al máximo de personas posibles.

  • Bienvenida Carmen. Antes de empezar la entrevista agradeceríamos unas breves palabras introductorias:

‘Yo colaboro con la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol (MCSPA) www.mcspa.org. Mi colaboración es en la misión de Kokuselei, a la que voy cada vez que puedo. Desde España lo que hago es conseguir fondos para la misión. Mi marido y yo empezamos un proyecto de la perforación de dos pozos en Kokuselei (Turkana), que ha supuesto una transformación radical de la vida de muchas personas

También os proporciono un vídeo sobre la alimentación infantil.  Sin embargo, este vídeo no está actualizado en cuanto a número de niños. Acabamos de llegar de allí y ahora hay 940 niños a los que se le da de comer en las Unidades Nutricionales. El coste de cada niño es aproximadamente 88€ por niño cada año, ya que la alimentación de verdura de las huertas hay que complementarla con otros alimentos (maíz, judías, azúcar, etc.) que no se cultivan allí y viene en un camión cada tres meses desde Kitale, que está muy lejos. 

  • ¿Cuáles son las tareas que desempeñas en la ONG?

Colaboro en las actividades de la misión que tiene asignadas algunas tierras donde hay: el dispensario, las guarderías y otras instalaciones. Pero además desarrolla su actuación en una amplia zona, en la que está introduciendo una respuesta integral (a la problemática de la región de Turkana Norte, teniendo en cuenta el problema del agua, el problema de la desnutrición y la importancia de la atención a la primera infancia. La Misión de Kokuselei, atiende esos frentes haciendo especial énfasis en el desarrollo de la infancia. Prestan especial atención pastoral y social de los habitantes de la zona montañosa.

“Kono Kono” pasando el rato cuando no tienen nada que hacer

Hay dos tipos de actividades: actividades pastorales en la que destaca, entre otras, la construcción de la Iglesia de María, Madre de la Iglesia; y las actividades de desarrollo integral de la zona, destinadas a solucionar el problema del: agua, agricultura, educación, nutrición y salud.

  • ¿Cuánto tiempo requieren?

Todo el que se le quiera dar.

  • ¿Por qué decidiste unirte a la ONG? ¿Y cuáles eran tus expectativas?

Me encargaron hacer una revista para una Fundación que subvencionaba proyectos y me encontré con este que era el que resultaba más impresionante por lo que supone una acción integral de desarrollo humano (espiritual y material). Al analizar la relación de rentabilidad era el mejor con lo que decidí ir. Fue mejor de lo que esperaba.

  • ¿Qué te aporta personalmente tu trabajo en la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol?

Me ha dado mucho sentido a la vida, al experimentar otras realidades y ser testigo del enorme esfuerzo y cariño de las misioneras, como el empeño de la población por sobrevivir y mejorar. He visto lo que es el cristianismo en estado puro.

  • ¿Elegiste Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol por alguna razón especial? ¿Consideras que tus valores están relacionados con los que intenta trasmitir la entidad social en la que trabajas?

En esta misión se va directamente a las necesidades sin tener burocracia por medio. Todo lo que allí haces encuentra un sentido en tu vida, que hace que los voluntarios que vamos nos cueste volver a nuestra vida confortable y pensemos volver allí. Diríamos que le encuentras sentido a la frase “en todo amar y servir” y la recompensa no tiene límite. La realidad supera todo lo escrito. La mayor dificultad es el retorno; te cuesta trabajo volver a una ciudad con tanta opulencia y la gente tan insatisfecha. Allí los pobres que aquí van a Cáritas serían los más privilegiados.

  • ¿Qué estás haciendo para que tu organización salga en la televisión o en los periódicos?

La difundo lo que puedo, pero no tengo medios para llegar a radio y TV. A esos medios llegan otras ONG que no son tan eficaces porque no están tan comprometidas con la gente local y los planes de actuación se elaboran a miles de kilómetros en una burocracia que consume una gran cantidad de sus recursos en sueldos y propaganda.

  • Si tienes un puesto de responsabilidad en tu organización, ¿sabes qué quejas llegan del gran público a tu entidad?

No he visto quejas, solo alabanzas.

  • Si alguien tiene una queja, ¿hay alguna persona de tu organización designada para atenderla?

Sí, hay una comisión.

  • ¿Hacéis un seguimiento del “por qué” de las bajas de socios que se producen sin razón aparente?

La verdad es que cada vez hay más socios que ayudan.

  • ¿Qué dificultades tuvisteis durante la pandemia?

Como institución, ninguna. En el trabajo de campo, el problema fue el no poder ir.

Yo en Madrid formé un grupo de 20 personas que me ayudaron a hacer babis para llevárselos a las Unidades Nutricionales tan pronto como pudiéramos. En las fotos aparecen los niños antes y después de lavarlos y ponerle los babis.

  • ¿Cómo es el trabajo de la ONG y cómo se organiza?

La Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol tiene en España una Fundación para canalizar las ayudas que recibe fundamentalmente de donantes particulares. El trabajo de la misión se decide y organiza en Kokuselei de acuerdo con otras misiones cercanas de la Comunidad, que tiene su sede en Nariokotome (Turkana).

  • ¿Cuáles son las condiciones requeridas para el voluntariado?

Ser responsable, cumplidor, sensible, amable y adaptarse a las condiciones de vida bastantes duras de allí (calor, pocas comodidades, desplazamientos incómodos, etc.).

Yo este año entre otras cosas he estado haciendo e análisis del agua de 27 pozos. Algunos de ellos eran de otra misión.

  • ¿Cuáles crees que son las principales carencias o necesidades cotidianas de la gente a la que ayudáis?

Carencias todas. Carencia absoluta de agua que causa hambre, falta de higiene, enfermedades, imposibilidad de agricultura, etc. Carencia de educación, al ser una región totalmente abandonada por el gobierno. Carencia de atención médica. A eso se añade una cultura anclada en usos del pasado, en la mujer es considerada inferior.

  • ¿Qué podemos hacer para colaborar y para mejorar su relación?

Los medios materiales son esenciales para paliar el hambre y las demás carencias. El voluntariado juega un papel importante al intensificar actividades con los niños, las mujeres, las infraestructuras, etc. Y las vocaciones de nuevos misioneros asegurarían la continuidad de la labor.

  • ¿Recibisteis la llegada de algún tipo de ayuda a nivel internacional?

No, de instituciones internacionales.

  • ¿Entrásteis en contacto con otras ONG o cualquier otro tipo de organismo de cooperación?

Sí. Con organizaciones que apoyan el desarrollo en aspectos concretos, como Energías Sin Fronteras para los pozos, pero no tuvimos ayuda.