Marcha feminista (Pixabay)
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El feminismo extremo

El feminismo extremo está llegando demasiado lejos y limita la libertad de expresión algunas personas

Aitana Vidal, Osato Igbineweka y Cristal Almanzar

CRISTAL: Buenas queridos y queridas. Presentamos Episcast con Aitana Vidal, Osato Igbineweka, y yo, Cristal Almanzar.

Hoy hablaremos de un tema que últimamente está generando mucha controversia en redes sociales. Se trata del exceso de feminismo que estamos viviendo en nuestra sociedad. Y ¿A qué me refiero con esto? Pues al hecho que se están perdiendo algunas buenas tradiciones y costumbres que han existido toda la vida, a causa del feminismo radical que estamos viendo últimamente.

Parece ser que hoy en día el hombre no puede abrirle la puerta a una mujer haciéndole pasar primero o incluso pagar la comida o la cena sin ser criticado o juzgado por un grupo de personas determinado. Lo más sorprendente de esto es que los actos que suelen ser criticados se han realizado durante muchos años y nunca ha habido problema alguno.

OSATO: En tiktok encontramos muchos videos sobre este tema. Y evidentemente, con diferentes opiniones al respecto. Han aparecido un grupo de personas que se les pueden considerar feministas extremas que opinan que no deben depender nunca de un hombre e incluyen los actos caballerosos.

Sinceramente, creo que una persona feminista es esa que defiende el derecho de las mujeres y la igualdad delante del hombre. Es esa persona que sabe distinguir entre aquello que es machista, los actos de caballerosos y la educación.

AITANA: He escuchado varios podcasts y conferencias tanto de hombres como de mujeres dando su opinión desde diferentes puntos vista, porque obviamente aquí estamos hablando de un conflicto entre hombres y mujeres, por lo tanto, ambos tienen el derecho de dar su opinión.

En la conferencia de Mati Laca con Temach, donde ambos hablaban en contra del feminismo extremo. Comentaban el miedo que sienten muchos hombres de tener una conversación con mujeres por la problemática de “la masculinidad tóxica” o de ser juzgados y criticados.

CRISTAL: Siendo claros, me gustaría dedicar este podcast a hacer una opinión más personal sobre lo que está pasando, porque pienso que muchas personas tienen el mismo punto de vista, pero no se atreven a decirlo. Muchos hombres están en contra del feminismo extremo y lo manifiestan, pero sé que hay mujeres que también lo están, pero se siente un poco cohibidas o no lo expresan. Y la verdad es que las entiendo, porque muchas veces he visto y escuchado mujeres que critican a otras, por lo que opinan sobre el feminismo extremo y las atacan de manera despectiva y denigrante, diciendo cosas como:

  • No defiendes a las mujeres
  • ¡Evoluciona!
  • Estamos en el S. XXI
  • Por mujeres como tu la sociedad no avanza…

Y muchos más comentarios que encontramos en redes sociales cuando una mujer da una opinión diferente al radicalismo feminista impuesto.

Pero en mi caso me da absolutamente igual, porque si no doy mi opinión me estaría posicionando de una manera u otra.

Sinceramente, creo que las mujeres radicales deberían reflexionar sobre lo que opinan y lo que hacen, ya que no todo a lo que ellas llaman evolución está bien.

Que se utilice, ¿Es por qué soy mujer? En situaciones cuotidianas que no hacen daño a nadie, al contrario, que demuestran educación y empatía, solo es un acto de inmadurez y de querer llamar la atención.

OSATO: Te entiendo y coincido en todos los sentidos.

Los hombres de hoy en día han dejado su masculinidad de lado, a causa del temor de ofender a ciertas mujeres. Algunos afirman tener miedo hasta mantener una conversación estable con una mujer sin ofenderla, con el temor de que algún acto que ellos consideren corrector sea lo contrario y acabe llamando la atención de la policía.

¿No os parece que se está yendo de las manos? Es decir, que tengan el temor de decir ciertas cosas que no son ofensivas es llegar a un nivel extremista y para nada el objetivo que como mujeres queremos conseguir, ¿no?

Además, las mismas que se quejan de que les quieren pagar la cena o abrir la puerta y usan la excusa de “es porque soy mujer” o “acaso no me puedo valer por mí misma” son las mismas que posteriormente se quejarán de la poca caballerosidad de los hombres.

AITANA: A ver, yo estoy de acuerdo con vosotras. No obstante, cabe destacar que como mujeres hemos progresado mucho en esta sociedad. Hoy en día tenemos más derechos y beneficios comparándolo a años atrás. Si bien es cierto que puede que se esté yendo un poco de las manos, ya que ahora hay mujeres que no solo buscan la igualdad de género, sino que buscan la superioridad de la mujer versus el hombre.

CRISTAL: Ahora os planteo una pregunta, ¿Esto tiene solución? ¿Va a ir a más?

Sinceramente, creo … Bueno creo NO, sé que va a ir a más. Obviamente, no sé si acabará bien o no. Pero si como sociedad comenzamos a concienciarnos más sobre lo que supone que llevemos la defensa de las mujeres hasta este extremo, puede que juntos encontremos una solución.

AITANA: Bueno, sea lo que sea nosotras, hemos puesto nuestro granito de arena a la gente que nos haya escuchado y por lo menos les haremos reflexionar sobre la realidad que estamos viviendo.  ¿Qué siempre va bien, no?

OSATO: Por supuesto, además ahora las personas que puede que ya estuvieran de acuerdo o se lo hubieran planteado ya saben que hay más personas que piensan igual. Personalmente, os invito a que no tengáis miedo a comentarlo. Quedarse callado por miedo es de cierta manera una limitación a la libertad de expresión, así que ya sabéis chicos, ¡No tengáis miedo a opinar! Pero siempre desde el respeto.

CRISTAL: Y hasta aquí la sesión del podcast de hoy queridos y queridas. Gracias por compartir con Episcast este tiempo de calidad.